18 de diciembre de 2009

Anillador experto de aves!




Pues desde hoy ya lo puedo decir: soy anillador. Hace escasos minutos me ha llamado Arantza Leal para informarme de que había aprobado el examen de anillador, ahora toca sacarle todo el partido posible al carnet y darle muchos más anillamientos al grupo.


15 de diciembre de 2009

TN conquista el Delta del Ebro (III)


Después de desayunar todos juntos nos dispersamos un poco por el
Hemidelta Sur. Una gran parte del grupo nos dirigimos otra vez al mismo punto donde habíamos terminado el día anterior, la Reserva Natural Riet Vell. Vimos que dada la cantidad de aves que había por allí y lo confiadas que se mostraban eran un buen lugar para hacer fotos con la luz de la mañana. Si además se terciaba y aparecía la "Bestia del Carrizal" Pues eso que ganábamos.

Justo por delante del observatorio no paraban de pasar rascones (
Rallus aquaticus, Water rail) que, además, estaban todo el rato peleándose con todo el mundo: entre ellos, con las pollas de agua (Gallinula chloropus, Moorhen), con las agachadizas (Gallinago gallinago, Snipe)... con los que no se atrevían eran con los calamones (Porphyrio porphyrio, Purple gallinule) que, a parte de doblarlos en tamaño, eran batallón.

Porphyrio porphyrio

Aunque, si las agachadizas hubiesen querido también podían haber conquistado la laguna. Mirases donde mirases aparecía alguna (en una ocasión llegué a tener en el mismo foco del teles... ¡Catorce agachadizas!), y, cuando pasaba algún aguilucho lagunero (Circus aeruginosus, Marsh harrier) salían volando todas, entonces si que se veía la barbaridad de ellas que había. Que claro, estarían todas las pobres refugiadas ahí, que será de los pocos sitios donde no les pueden disparar...

Gallinago gallinago

Pero bueno, que me entretengo con las agachadizas y no vamos a lo que estamos. Entre los paseriformes destacaba una vez más la abundante presencia de mosquiteros comunes (Phylloscopus collybita, Chiffchaff). Pero entre ellos se escondían algunos otros pajarillos como ruiseñor bastardo (Cettia cetti, Cetti's warbler), pájaro moscón (Remiz pendulinus, Penduline tit) o pechiazul (Luscinia svencica, Bluethroat).

Con todo esto estábamos cuando de pronto a Joan le dio un tembleque. "¡El avetoro! ¡Tengo el avetoro!" decía una y otra vez. Rápidamente nos dejó pasar uno por uno por su telescopio para verlo y poder localizarlo con los nuestros.



Botaurus stellaris & Ardea cinerea




Botaurus stellaris

En unos minutos estábamos todos con el avetoro enfocado y alucinando de la buenísima observación que estábamos teniendo. En ese momento, Marga, se dio cuenta de que José Gómez no había visto el avetoro ni un día ni el otro, y era uno de los que más ganas tenía. Llamada telefónica y que se viniera para Riet Vell. Espero que este blog no lo lea la Guardia Civil, porque antes de decir "avet..." ya lo teníamos allí.

Botaurus stellaris

Así que ya estaba, todos los que fuimos a la quedada vimos a esta preciosa y críptica ave. Y además ¡Menuda observación! Más de media hora con el pájaro ahí delante, exhibiéndose y con una luz buenísima. Al final, simplemente subió por las cañas (curioso ver un ave así de pesada hacer esto) y alzó el vuelo desde la parte alta. Un momento único.

Botaurus stellaris

Después de esto nos fuimos separando una vez más. Los de mi coche decidimos ir al observatorio de la Tancada. Desde allí principalmente se veían anátidas. No en mucha cantidad, pero sí variedad. Pato colorado (Netta rufina, Red-crested pochard), porrón europeo (Aythya ferina, Pochard), ánade friso (Anas strepera, Gadwall), real (A. platyrrhynchos, Mallard), silbón (A. penelope, Wigeon), cerceta común (A. crecca, Teal) y cucharas (A. clypeata, Shoveler). Y no muchas más cosas destacables. Así que, visto lo visto, decidimos dejar la Tancada y tirar hacia las salinas abandonadas que hay justo al lado.

Netta rufina

Estas salinas son un buen sitio para limícolas, y además es donde está el famoso híbrido de garceta común y dimorfa (Egretta garzetta x gularis), aunque, a veces, se mete más hacia la bahía. Con ella no hubo suerte, pero sí había grupitos de limícolas por la zona. Algunos archibebes claros (Tringa nebularia, Greenshank), oscuros (T. erythropus, Spotted redshank) y comunes (T. totanus, Redshank), vuelvepiedras (Arenaria interpres, Turnstone), avocetas (Recurvirostra avosetta, Avocet)...

Bubulcus ibis

Aquí acabamos juntándonos otra vez buena parte del grupo, y, además, tuvimos un invitado de lujo pues estuvo con nosotros un rato Ricard Gutiérrez (Rare Birds in Spain). Y, tras un rato de charla, presentaciones, algún accidente (no lo detallaré, pero creo que las palabras niño y acequia hablan por sí solas)... nos fuimos separando.

Nosotros decidimos acercarnos al
vallado de ganado que hay al pasar la Tancada donde no es difícil ver las terreras marismeñas (Calandrella rufescens, Lesser short-toed lark). Vimos malamamente alguna corretear, pero constantemente las tienes por encima volando y emitiendo su característico reclamo. Entre ellas había algunas alondras (Alauda arvensis, Skylark), pardillos (Carduelis cannabina, Linnet) y currucas rabilargas (Sylvia undata, Dartford warbler).

Plegadis falcinellus

De aquí fuimos hacia la Encanyissada, que todavía no la habíamos visitado y eso que la teníamos bien cerca. Primero fuimos a la Casa de Fusta e hicimos un tramo del intinerario hacia los observatorios que hay, pero la luz era muy mala y todas las aves estaban muy lejos. Así que no tardamos en tomar la decisión de dejar el sitio y movernos hacia el otro observatorio que hay (entre la Encanyissada y Poble Nou del Delta), el del Pont de Través.

Larus audouinii

Este observatorio creo que, si no se lleva el oro, por lo menos está en el podio de los peor diseñados, al menos que yo haya visto. Es pequeño, incómodo cuando hay más de dos telescopios montados y, para colmo, el suelo es de rejilla, por lo que al mínimo movimiento las patas del trípode se cuelan para abajo. Y hablando de movimiento, cada vez que alguien sube o baja aquello parece que cobre vida.

Ardeola ralloides

Pero bueno, aún y con todo está bien colocado y no había que desaprovechar las vistas que ofrecía. En el lado bueno (al otro el Sol no dejaba ver nada) teníamos concentrados a todos los patos colorados del Delta y, entre ellos, algunos silbones, somormujos lavancos (Podiceps cristatus, Great-crested grebe), fochas comunes (Fulica atra, Coot), zampullines comunes (Tachybaptus rufficollis, Little grebe), cuellinegros (Podiceps nigricollis, Black-necked grebe)... La sorpresa la trajo una garcilla cangrejera (Ardeola ralloides, Squacco heron) que, aunque algunos otros grupos ya se habían cruzado con ella, nosotros todavía no la habíamos visto en los dos días. Estuvo posando y pescando todo el tiempo para nosotros hasta que decidimos irnos.

Ardeola ralloides

Después de poner gasolina y con el Sol ya cayendo nos recorrimos la Barra del Trabucador a ver si había suerte y veíamos algún ostrero (Haemantopus ostralegus, Oystercatcher), el cual habría sido un bimbo precioso para mí (un bicho de estos que siempre que intentas ver se te escapa), pero como se entiende de ese "habría" que he puesto, se me volvió a escapar.

A parte de un grupito de chorlitejos grandes (
Charadrius hiaticula, Ringed plover) y un chorlito gris (Pluvialis squatarola, Grey plover) no vimos nada más destacable. Luego nos enteraríamos por la mano de Ricard de que sí había algo, pero nos lo perdimos (después de saberlo también dudo bastante de que si lo hubiesemos sabido nos habríamos dado cuenta de que estaba), estoy hablando de un zampullín cuellirrojo (Podiceps auritus, Horned grebe) en un grupo de somormujos lavancos.

Alcedo atthis

Después de esto, ya casi de noche volvimos una vez más a Riet Vell, el "Santuario del Avetoro". A ver si lo localizábamos una vez más. Cuando llegamos el observatorio estaba lleno de gente, gran parte de nuestro grupo, un voluntario del Delta del que no recuerdo su nombre y Ricard Gutiérrez otra vez. Yo fui entrando y saliendo del observatorio pues me parecía que éramos demasiada gente, pero fuimos viendo más o menos lo mismo que por la mañana. Para mí, lo más destacable fue una hembra de aguilucho pálido (Circus cyaneus, Pallid harrier) que pasó una de las veces que estaba fuera y que sólo vi yo. También pasó mientras yo estaba fuera el avetoro para dormir, así que, esta vez me lo perdí.

Rallus aquaticus

Otra vez, con la noche encima, volvimos a la casa y nos fuimos juntando todos. Muy contentos, contándonos unos a otros lo que habíamos visto y con un aire de despedida en el aire. Nuestro último día juntos llegaba a su fin. Después de una buena cena y unos brindis con cava nos fuimos yendo a la cama a descansar. Al día siguiente la mayoría se volvían (haciendo paradas en su camino de vuelta para pajarear) bien pronto por la mañana. Jesús, Joan y yo nos quedaríamos por lo menos una mañana más... ¡Y qué mañana más bien aprovechada!


El atardecer desde distintos puntos

Empezamos por la Barra del Trabucador de buena mañana, a ver si, antes de que hubiera mucho trasiego de turistas consiguiesemos localizar algunos grupos de limícolas y, sobretodo, el ostrero. Hubo de todo, limícolas en general y ostrero en particular. Uno bien bonito y además muy cerca. Primero picoteando el suelo y luego descansando. Vamos, que se dejó ver de lujo.

Además, zarapito trinador (
Numenius phaeopus, Whrimbrel), aguja colinegra (Limosa limosa, Blacktailed godwit), correlimos tridáctilo (Calidris alba, Sanderling), chorlitejos grandes...


Circus aeruginosus

Y en la bahía, entre los cientos de anátidas (principalmente ánade real) había muchísimas serretas medianas (Mergus serrator, Red-breasted merganser). No sé cuántas salieron al final, pero calculo que habría entre quince y veinte repartidas por la zona más próxima a nosotros (pero muy dispersas). Disfruté mucho con ellas ya que, aunque dos días antes la había bimbado, ahora podía decir que las había visto de verdad, pescando, aseándose el plumaje o simplemente nadando.

Porphyrio porphyrio

Seguimos avanzando hacia la Punta de la Banya. Dejamos los coches junto a la entrada de las Salinas de la Trinitat y desde ahí avanzamos a pie haciendo alguna paradita para mirar al mar. Había algo más de movimiento que en días anteriores. Mucha pardela balear (Puffinus mauretanicus, Balearic shearwater), alcatraces (Morus bassanus, Gannet), págalo parásito (Stercoarius parasiticus, Artic skua), alca (Alca torda, Razorbill), gaviota de audouin (Larus audouinii, Audouin's gull)...

Larus auduouinii

Cuando acabábamos de llegar al observatorio que hay hacia el final de las salinas, apareció otra vez Ricard Gutiérrez. Con él estuvimos observando lo que había por allí. Aunque todo estaba bastante lejos vimos flamencos (Phoenicopterus ruber, Greater flamingo), espátulas (Platalea leucordia, Spoonbill), una pareja de halcones peregrinos (Falco peregrinus, Peregrine) y poco más destacable.

Actitis hypoleucos

En el mar, Jesús, localizó mi segundo (cuarto y último) bimbo de la Quedada, un bonito colimbo grande (Gavia immer, Great northern diver). Aunque era una observación lejana, valió para disfrutarlo.

Desde aquí nos fuimos los cuatro juntos a la Encanyissada, ya que a Ricard le habían dicho que había allí una malvasía canela (
Oxyura jamaicensis, Ruddy duck). No tuvimos suerte con ella (ni con relocalizar al zampullín cuellirrojo, que se me ha olvidado decirlo). Y en la zona no había cosas muy distintas a las del día anterior. Y como yo de aquí me fui directamente a casa voy a ir dando por concluída la crónica, que si no se va a hacer muy larga.

Vanellus vanellus

Se va a hacer larga porque todavía me toca hacer la sección de agradecimientos y demás.

Agradecer a todos los integrantes del foro que acudieron a la Quedada por hacerla tan divertida y entretenida. Siempre que nos juntamos nos lo pasamos de puta madre y hay muy buen ambiente, y eso es algo que siempre hay que agradecer.
También gracias a todos los que me habéis prestado las fotos (y vídeos) para adornar el blog.
Mención especial a Pablo por organizarlo todo y a Toño y Mikel por su labor como cocineros, así como a Begoña, Víctor y Marga por la compañía en el coche (aunque algunas hablaran incluso demasiado... jajaja).

Ahora ya sí que sí. Fin

Apéndice I: Participantes

Todas estas observaciones y aventuras pertenecen a la siguiente lista de foreros: José Gómez, Vicky, Lucas, Mikel (Mikelgar), Félix (Monticola), José María (JoseM), Pepe (pepe c), Mª Ángeles (Adina), Guillermo (Zampullín), Pablo (Pagal), Toño (Lete), Javier, Inma, Berenice, Rodolfo, Joan (Tarroblanco), Jesús, Gracia, Begoña y Víctor (Alca), Marga y yo (EleKtron).

De iquierda a derecha y de atrás a delante: Pablo, Jesús, Toño, José, Mikel, Jose María, Félix, Pepe (en la televisión, jeje), Inma, Joan, Mª Ángeles, Begoña, Víctor, Marga, Gracia, yo (Álex) y Javier.

Apéndice II: El halcón raro





Falco biarmicus

Al principio de la crónica dije que las observaciones que me perdí del primer día no tuvieron importancia pues las recuperé en los días siguientes. Debo tragarme mis palabras pues no ha sido así. Begoña me contaba que el primer día, ella, Víctor y Mikel, habían visto a un halcón comerse algo. Le dieron muchas vueltas a qué podría ser y acabaron dejándolo por un halcón peregrino "rarito". Por si acaso le grabaron unos vídeos.
Al final el halcón ha resultado ser un
halcón borí (Falco biarmicus, Lanner). Una pedazo de cita y que yo, teniéndolo tan cerca me perdí. Una pena.
Sólo me queda darle la enhorabuena a los descubridores y a Mikel, José y Javier que lo vieron al día siguiente también.





Esta foto he querido guardarla para el final. Desde el momento que la vi en la cámara me gustó. No sé muy bien qué es lo que tiene pero me parece perfecta. Mi enhorabuena a su autor, Víctor. Con ella he querido cerrar definitivamente esta crónica.

11 de diciembre de 2009

"Intermission"


Hacemos un alto en la crónica del Delta pues algo ha ocurrido hoy y hay que contarlo, que si no se perderá.

Bosco Dies (http://www.birdingalbufera.es/) nos informaba ayer a través de la lista de correo de la SVO de que había un colimbo ártico (
Gavia arctica, Black-throated diver) en el mar frente a la Devesa de la Albufera. Al parecer, y por lo que nos contaba, esta especie de colimbo es la que más citas tiene en la Albufera, pero desde el año 1996 no se citaba... así que era una ocasión única para intentar verlo.

Y ha funcionado. Después de dar unas cuantas vueltas por la Albufera (delito tiene vivir tan cerca y no conocérsela bien) he encontrado el lugar desde el que se había visto ayer. El mar estaba como un plato y, por tanto, no me ha resultado difícil localizarlo. Estaba lejos, casi imposible distinguirlo con los prismáticos, pero con el telescopio se le veía muy bien. Estaba simplemente descansando, lo cual es de agradecer para una buena observación, pues, según tengo entendido, cuando se ponen a pescar cuesta muchísimo verlo más de unos segundos en al superficie.

Cuando me he llenado de colimbo he estado mirando un poco lo que había por los alrededores. Algunos comoranes (
Phalacrocorax carbo, Cormorant) en el agua, pardelas baleares (Puffinus mauretanicus, Balearic shearwater) pasando constantemente a sur y algunos chorlitejos grandes (Charadrius hiaticula, Ringed plover) por la playa.


Por la zona de dunas un águila calzada (
Hieraaetus pennatus, Booted eagle), mucha curruca cabecinegra (Sylvia melanocpehala, Sardinian warbler) y algunos paseriformes más.

Una ojeada más al colimbo y para casa. Misión cumplida.

10 de diciembre de 2009

TN conquista el Delta del Ebro (II)



Hablar del
Delta del Ebro es hablar de buenas observaciones de aves y buena cantidad de especies y de número de las mismas. Hablar de una Quedada de Territorio Natural es hablar de pasarlo muy bien con un grupo de gente a la que le gusta lo mismo que a ti y de pajarear sin parar casi ni para comer. Hablar de las dos cosas a la vez... ¡Es la leche!

Con esta idea en la cabeza nos juntamos veintidós personas (usuarios del foro Territorio Natural y familias) el pasado día 5 de diciembre para pasar el puente en compañía y sacarle el máximo partido al Delta del Ebro. Yo fui el último en llegar, así que me perdí este primer día de pajareo, en el que ya empezaron a ver algunas cosillas interesantes: halcón peregrino
(Falco peregrinus) cazando limícolas, los primeros moritos (Plegadis falcinellus)... Pero bueno, ya habría tiempo para ver todo aquello.

Observando gaviota de audouin

Cuando llegué sólo quedaba sentarse a la mesa y esperar a la deliciosa barbacoa navarra que estaba preparando Mikelgar. Después, un rato para hablar y preparar la ruta del día siguiente. Empezaríamos atacando el Hemidelta Norte.

Con las primeras luces del día, una parte de la delegación TN (pues ir todos juntos nos complicaría las paradas y entradas en los observatorios) llegábamos a la
bahía del Fangar (no sé exáctamente donde, es lo que tiene ir guiado, que te desentiendes un poco), en algún punto por la parte interior de esta.

Allí observamos los primeros pajarillos, escribanos palustres (
Emberiza schoeniculus, Reed bunting), algunos de ellos de la subespecie witherby (identificables gracias al gran grosor de su pico), bisbitas comunes (Anthus pratensis, Meadow pipit) y algunos grupos de fringílidos, jilgueros (Carduelis carduelis, Goldfinch) y verderones (C. chloris, Greenfinch) principalmente.

Phalacrocorax carbo

Por el mar vemos las primeras gaviotas picofinas (Larus genei, Slender-billed gull), cormoranes (Phalacrocorax carbo, Cormorant), gaviotas reidoras (L. ridibundus, Black-headed gull) y patiamarillas (L. michaellis, Yellow-legged gull). Especies que serán constantes en todos los puntos de agua y que, intentaré ahorrarme enumerar cada vez, que si no esto es muy pesado y parece una lista sin más.

Larus genei

Vamos avanzando (con los coches) a lo largo de la costa de la bahía, parando de vez en cuando para ver qué tenemos por la zona. En un momento dado nos detenemos a observar un grupo de patos que ha llamado nuestra atención. Se trata de tarros blancos (Tadorna tadorna, Shelduck), pero no son ellos los que realmente nos sorpenden.

Ya que habíamos parado repasamos un poco las zonas cercanas y voilà, una preciosa
serreta mediana (Mergus serrator, Red-breasted merganser). Bimbazo al canto, casi el único que estaba convencido de que haría. Un ejemplar precioso al que vemos arreglarse el plumaje y bucear un par de veces.

Por los alrededores mucha focha (
Fulica atra, Coot), somormujo lavanco (Podiceps cristatus, Great crested grebe) y charranes patinegros (Sterna sandvicensis, Sandwich tern).

Después le dedicamos un rato a los campos de arroz que tenemos a nuestras espaldas. Entre los cientos de gaviotas reidoras que hay por la zona descubrimos unos zarapitos trinadores (
Numenius phaeopus, Whimbrel), archibebes oscuros (Tringa erythropus, Spotted redshank), algunos correlimos comunes (Calidris alpina, Dunlin) y menudos (C. minuta, Little stint). Seguimos nuestro avance hacia la punta del Fangar.

Chlidonias hybrida

Por el camino algunos charranes vuelan paralelos a la carretera. Entre ellos descubrimos un fumarel cariblanco (Chlidonias hybrida, Whiskered tern). De nuevo una parada por algo que nos llama la atención.

Phoenicopterus ruber roseus

Entre los falmencos comunes (Phoenicopterus ruber, Greater flamingo) hay uno totalmente rojo, mucho más pigmentado. Al parecer se trata de un ejemplar escapado de la subespecie americana (P. r. ruber, American flamingo) que se diferencia de la nuestra (P. r. roseus, European flamingo) precisamente por esta pigmentación. Un ave muy bonita, la verdad.

Phoenicopterus ruber ruber

Mientras estábamos con los flamencos tenemos otras dos sorpresitas. Posada en un poste descansa un águila pescadora (Pandion haliaetus, Osprey). Algunos incluso ven una segunda pescadora por la zona. Y en el agua, tras los flamencos y entre los cientos de fochas que hay, destaca la pulcra figura de un cisne vulgar (Cygnus olor, Mute swan)

Por fin llegamos a la playa del Fangar, después de que Pablo nos cruce amablemente con su todoterreno la parte en la que se pueden quedar atascados los coches normales. En el humedal que hay allí mismo (y del cuál ahora mismo no recuerdo el nombre, vaya memoria la mía) nada destacable, algunos ánades reales (
Anas platyrrhynchos, Mallard) y agachadizas comunes (Gallinago gallinago, Snipe).

Circus aeruginosus

Al darnos la vuelta descubrimos el motivo. Una gran masa de anátidas descansa en el mar. Parece que todos los patos del Delta del Ebro se han reunido en uno de los pocos lugares donde no pueden pegarles tiros (al ser sábado era día de caza). Decidimos acercarnos a la orilla del mar, pero estában demasiado lejos como para identificar algo más que un puñado de ánades reales.

Pero bueno, la aproximación vale para ver unos enormes bandos de correlimos tridáctilo (
Calidris alba, Sanderling) y algunos chorlitejos patinegros (Charadrius alexandrinus, Kentish plover) y grandes (Charadrius hiaticula, Ringed plover).

Una vez de vuelta en nuestros respectivos coches nos pusimos en camino al observatorio de
Canal Vell. Tuvimos algunos problemas para llegar pues el camino estaba inundado y no se podía psar bien.

Sólo los que llevábamos botas (o les daba igual mojarse los pies, hay gente muy "extreme" en este foro) pudimos llegar al observatorio.
Desde allí vimos un poco más de lo que ya habíamos visto, sólo destacaban un pequeño grupo de moritos. También estábamos rodeados de mosquiteros (
Phylloscopus collybita, Chiffchaff) que se afanaban por llenar el buche entre el carrizo. Mezclados con ellos Begoña localizó algún pájaro moscón (Remiz pendulinus, Penduline tit).

Cisticola juncidis

Pero sin lugar a dudas el momento más emocionante en Canal Vell fue cuando apareció un águila pescadora y, tras dejarnos observarla perfectamente, hizo un pequeño cernido y se zambulló en el agua, apareciendo segundos después con un enorme pez en sus garras. Ya la he visto pescar varias veces. Pero cada vez que lo vuelvo a ver se me ponen los pelos de punta. ¡Qué pasada!

Pandion haliaetus

Entre la hora que era y lo que acababa de pasar nos entró a todos el hambre, así que decidimos hacer un alto (tampoco mucho, no os vayáis a creer) allí mismo (aprovechad el parón para tomar un vaso de agua o ir al baño que esto continúa :D)

Con todo este jaleo del grupo separado, unos comiendo en un lado otros por otro y demás, cometimos un error. Nuestro coche (en el que íbamos Begoña, Víctor, Marga y yo) y otro (con Pepe, Jose María y Félix) perdimos al coche guía (Pablo, Toño, Adina y Guille) y no sabíamos muy bien donde ir.


A continuación viene un vagabundeo por distintos sitios intentando relocalizar el coche de Pablo y persiguiéndonos unos a otros al más puro estilo Ben&Hill. Una locura. Aunque por en medio hay algunas anécdotas divertidas: coche atrancado en la arena (mientras observación de una bonita terrera marismeña (
Calendrella rufescens, Lesser short-toed lark)), carteles y señales que no cuadraban o se contradecían, pasadas de salidas, travesías en transbordador...

Phalacrocorax carbo

Así que, para ahorrarnos todo esto, volvemos a un punto importante ocurrido anteriormente y que se me ha olvidado contar. O bueno, no se me ha olvidado, es para hacer un flashback de estos tan chulos de las películas y que quedan tan bien (a lo mejor luego me animo hasta a hacer un flashforward, y quedo ya de lujo)

"Día 4 de diciembre de 2009. Observatorio de Riet Vell. Hora H.


Pepe, Jose María y Félix observan aves tranquilamente la atardecer, ignorantes de lo que minutos después ocurriría. Los calamones y rascones no paraban de señalar hacia el carrizo, pero ellos no conseguían entender su señal. Algo pasaba, pero ellos seguían sin saberlo...
De pronto una sombra los sorprende. Se mueve lentamente entre el carrizo. Pueden ver sus ojos brillar de maldad desde la oscuridad. Se acerca lentamente a la orilla... y de pronto están frente a la bestia. La más terrible y críptica de las ardeidas. Un avetoro los mira fijamente desde el otro lado de la laguna. Parece indiferente a la sorpresa de los tres ornitólogos, pero sabe que le observan. De pronto alza el vuelo y se aleja lentamente. La noche cae sobre ellos..."

Espero que se me permita esta pequeña licencia poética y que se me perdone si la historia no se corresponde al cien por cien con lo realmente ocurrido, pero lo cierto es que el día anterior, al atardecer parte del grupo había visto un
avetoro (Botaurus stellaris, Bittern) en Riet Vell.

Y todos lo habíamos tenido en mente durante todo el día.
Así pues, decidimos dejar de dar vueltas por el Delta y terminar la tarde en
Riet Vell, intentando dar caza al avetoro.

Casualidades de la vida prácticamente a todo el grupo se nos había ocurrido lo mismo y allí nos juntamos casi toda la tropa: Jesús, Joan, Gracia, Marga, Begoña, Víctor, Pepe, Félix, José María, Pablo, Toño, Adina, Guille y yo.


Mientras la luz iba cayendo desfilaron ante nosotros un sinfin de especies, rascones (
Rallus aquaticus, Water rail), los famosos (a la par que enormes) grupos de calamones (Porphyrio porphyrio, Purple gallinule), mosquiteros, lavanderas blancas (Motacilla alba, White wagtail) y colirrojos tizones (Phoenicurus ochruros, Black redstart), las garcillas bueyeras (Bubulcus ibis, Cattle egret), garcetas comunes (Egretta garzetta, Little egrett) y grandes (Casmerodius albus, Great white egret) que entraban a un dormidero... Que por cierto, no he dicho nada de las garcetas grandes todavía, pero son numerosísimas por el Delta. Allá donde mirásemos había una.

Bubulcus ibis

Y de pronto, cuando la luz no era más que una sombra de lo que fue (jo, que poético me pongo cuando voy a hablar de él) y la mayoría había dejado de buscar, la suerte nos sonrió a los que seguíamos con los prismáticos en la mano...

"La temperatura bajó de golpe y todos sintieron un escalofrío. Se sentía perfectamente la presencia de La Bestia del Carrizo. Acechando entre las sombras, formando parte de ellas... y apareció. Con ese volar pesado que lo caracteriza sobrevoló la laguna y se internó entre el carrizo..."


¡Bimbazo del quince!
¡Avetoro! No me esperaba para nada verlo y todavía me temblaba el pulso después de su pase. Por desgracia, de todos los que allí estábamos, sólo dos lo vimos, Jesús y yo. Pero bueno, por lo menos sabíamos que allí estaba.


Volvimos a la casa rural muy contentos todos. Habíamos pasado un día estupendo y visto un montón de especies. Y la mayoría nos llevábamos algún bimbo. Sólo quedaba hacer una buena cena (un par de pellas tocaron, una valenciana hecha por mí y otra de estilo libre por Pablo, no quedo ni un grano de arroz de ninguna de las dos) y prepararse para el día siguiente. ¡A por el Hemidelta Sur!


8 de diciembre de 2009

TN conquista el Delta del Ebro


Cientos de turistas de todas partes de España nos han avistado un numeroso grupo de foreros de Territorio Natural (Forerus territorionaturalensis) en el Delta del Ebro.



El noticiario de Tarragona. 8-Diciembre-2009.

Todavía se desconocen las causas, pero los científicos barajan posibilidades como la llamada fuga de tempero, una interrupción en sus rutas migratorias habituales o un misterioso fenómeno conocida como "Quedada" (o "KDD" en términos científicos)


Al parecer forma parte de la fenología de estos extraños seres reunirse una o dos veces al año en lugares concretos de nuestra geografía para llevar a cabo asuntos hasta el momento desconocidos. Hay quien apunta la posibilidad de que se junten para alimentarse, beber y reírse como locos. Otros dicen que es posible que lo que se junten para "pajarear", es decir, correr detrás de los aves, cargados de aparatos de observación mientras gritan "¡Bimbo!". Los más puristas dicen que se dedican durante las horas de luz a la segunda de estas actividades y durante la noche a la segunda. Un medio de información serio, como este, debería reservarse sus opiniones y dejar que el lector sea quien piense, pero, lo cierto, es que su comportamiento se asemeja bastante a lo que estos últimos apuntan.


En este encuentro han ocupado todos los rincones del Delta, desde la Encanyissada hasta la punta del Fangar y desde el Garxal a la punta de la Banya.
Han llegado a superar con creces el centenar de especies de aves avistadas y se han contado hasta veintidós ejemplares distintos de esta especie (incluyendo algunos individuos jóvenes).
Permanezcan atentos en sus zonas habituales de observación de pájaros, cualquier día pueden aparecer por allí...

22 de noviembre de 2009

Con una semana de retraso



La misión de búsqueda y captura del señor alción fue un día en el que nos movimos de fracaso en fracaso hasta el final. No apareció el martín (ahora vemos que ha sido relocalizado después de diez días, maldito sea) y no apareció prácticamente nada de lo que buscamos. Menos mal que la compañía era buena, salir al campo con Julio Merayo, Jana Marco y Guille Mayor siempre es sinónimo de pasarlo bien. El día acabó siendo bautizado como Día Anécdota y en eso ha quedado, en un día para recordar y echar unas risas de vez en cuando.

Vale, es verdad que no todo fue mal y que yo soy el que menos me puedo quejar. Acabé con un bimbo y conocí nuevas zonas de pajareo (aunque no me mostraran nada sé que pueden llegar a ser una pasada). Así que os contaré las cosas desde el principio y nos entendemos.

Salimos bien tempranito desde
Villena en dirección al "Territorio Alción". Por el camino, mientras alguno que otro dormía, falló el primer fenómeno del día. Tuvimos un misterioso "no-amanecer" que no auguraba nada bueno (el sol no apareció por ningún lado, sólo una luz mortecina de lo más fea).
Llegamos a la rambla en la que debíamos ver al pájaro en cuestión con las primeras horas del día. Allí sólo había algunos pescadores y poco más.

Pájaros había, pero no era lo que buscábamos, un martín pescador
europeo (Alcedo atthis, Kingfisher), los ruiseñores bastardos (Cettia cetti, Cetti's warbler) cantando entre el carrizo, algún escribano palustre (Emberiza schoeniculus, Reed bunting) pechiazules (Luscinia svencia, Bluethroat) y poco más.
Después de un buen rato pateando la rambla arriba y abajo y la orilla del mar de un lado para otro nos fuimos a otras zonas a ver si se hubiera movido del lugar. Con la mañana bastante avanzada decidimos dar por perdido el alción y movernos hacia el norte.


Hicimos una parada en las
Salinas de San Pedro del Pinatar. Esperábamos ver algunas aves y probar suerte con el camaleón (Chamaeleo chamaeleon, Chameleon). Lo primero, pues algo vimos, el segundo fue el tercer fallo del día (aunque tampoco lo buscamos con mucho ahínco). De aves lo más destacable eran los grupillos de limícolas que había por las orillas de las salinas: correlimos común (Calidris alpina, Dunlin), menudos (C. minuta, Little stint) y tridáctilos (C. alba, Sanderling), avocetas (Recurvirostra avosetta, Avocet), cigüeñuelas (Himantopus himantopus, Black-winged stilt), aguja colinegra (Limosa limosa, Black-tailed godwit), archibebe común (Tringa totanus, Redshank) y chorlitejo grande (Charadrius hiaticula, Ringed plover).



De aquí pasamos a la provincia de Alicante. Nuestra primera parada, el parque del Fondo d'Elx. Al llegar a la entrada. nuevo fallo, cerrada. Nos quedamos sin poder entrar a los lagos principales y sin poder intentar siquiera ver a la famosa águila moteada (
Aquila clanga, Spotted eagle) estonia que hay allí. No perdemos la esperanza. Estos días se han estado viendo grupos de grullas (Grus grus, Crane) por los alrededores y un elanio azul (Elanus caeruleus, Black-winged kite). Pero aparte de unas cuantas garzas reales (Ardea cinerea, Grey heron) y alguna que otra águila calzada (Hieraaetus pennatus, Booted eagle) no vimos nada más.

Se nos hacía la hora de comer. Decidimos ir a la desembocadura del
río Segura en Guardamar, donde, cuando las hay, suelen verse alcas (Alca torda, Razorbill), lo cual sería un bimbo para mí. Pues ni alcas ni comida ni nada. Habían cambiado los accesos y nos perdimos varias veces. Me ahorro el contaros las vueltas que dimos. Sólo destacar el hecho de que cuando por fin creíamos que estábamos en el lugar adecuado nos descubrimos rodeados de gatos muertos (qué hacían allí es todavía un misterio). Así que nos fuimos hasta Playa Lisa (frente a las Salinas de Santa Pola) y comimos allí.


A partir de aquí el día mejoró bastante, pero quedaban pocas horas de luz por delante. Mientras descansábamos después de comer, mirando al mar, aparecieron las primeras alcas (¡Bien!) y después un águila pescadora (
Pandion haliaetus, Osprey) sacó un pescado del mar delante de nuestras narices. Constantemente pasaban por la playa esas gaviotas tan exclusivas que tenemos por aquí: de Audouin (Larus audouinii, Audouin's gull) y picofina (L. genei, Slender-billed gull).

Aún sabiendo lo mal que se nos estaba dando el día quisimos ver si la suerte de este rato se hacia extensible a una batida por la playa en busca de bisbitas de Richard (
Anthus richardii, Richard's pipt) pero no lo fue y sólo fuimos capaces de levantar unos cuantos bisbitas comunes (Anthus pratensis, Meadow pipit).


Decidimos terminar el día en la playa de Aguamarga, ya que es un buen lugar para la observación de aves marinas. Y funcionó. Conseguimos arreglar un poco la nefasta lista que llevábamos con págalos parásitos (
Stercoarius parasiticus, Artic skua), págalo grande (Stercoarius skua, Great skua), más alcas y algunos alcatraces (Morus bassanus, Gannet).

Con apenas ochenta especies vistas y un bimbo para mí nos volvimos a casa con pensamientos ocntradictorios, nos lo habíamos pasado muy bien y nos habíamos reído muchísimo, pero por nuestra cabeza rondaba esa sensación de pérdida de tiempo todo el rato (es lo que tiene cuando pasas demasiado tiempo en el coche...)

Y ahora mismo me pongo a escribir lo de este fin de semana que no quiero que se me siga acumulando el trabajo...


20 de noviembre de 2009

A por el Kingfisher



El día dieciséis saltaban las alarmas en distintos foros y blogs. Se había visto y fotografiado un
martín pescador alción (Megaceryle alcyon, Belted kingfisher) en la desembocadura de una rambla en el Mar Menor (Murcia).
Se ha dicutido y se dicute el origen de esta especie, si divagante genuino o un escape. Por lo que dicen los observadores tiene un comportamiento muy esquivo, más propio de un ave salvaje que de una cautiva, pero la verdad es que estas cosas nunca se sabrán con seguridad.

El caso es que se trata de una especie preciosa que tengo muchas ganas de ver, ya que en mi visita a los Estados Unidos no conseguí ver (bueno, vi algo que podría serlo, pero no lo cuento). Así que, mañana, el que escribe y esa pandilla de ornitólogos frikis alicantinos con los que se junta de vez en cuando (jajaja) saldrán para Murcia a ver si hay suerte con el pajarillo en cuestión. Ya os contaré.

Más información sobre el pajarillo AQUÍ

No me digáis que no es bonito:


Foto de Antonio Jesús Hernández (autor de la cita)



15 de noviembre de 2009

Va de guías...



Estos días he recibido en casa las dos guías que compré hace poco por internet. Han sido concretamente estas dos:


Paso a contaros un poco lo que me han parecido.

Empezaré por
"Albatross, petrels & shearwaters of the world", de Derek Onley y Paul Scofield.


En principio no tenía la intención de comprar esta guía (de hehco iba a comprar otra, pero al final no pude y me quedé con esta), pero en cuanto la vi (en Amazon.com) me llamó la atención. Las aves marinas son un mundo que me fascina, y las procellariformes todavía más. Esos pajarillos del tamaño de una golondrina que se pasan toda su vida en alta mar, luchando con tormentas y con olas que a más de uno nos harían temblar las piernas, o esas enormes aves, las de mayor envergadura, tremendamente fieles a una pareja con la que sólo se encuentran unos días al año, los únicos en los que pisan tierra firme... me pueden. Así que después de meditarlo un tiempo, y ver el precio que tenía (19'77 $) me decidí y la compré.
La guía no me ha decepcionado. Es más o menos lo que esperaba. Un libro de consulta en el que encuentras todas las especies de procellariformes, desde albatros a pardelas pasando por las distintas familias de petreles, paíños, priones...


El libro, como otros muchos, está dividido en dos partes. Una primera de láminas en la que encuentras las especies dibujadas y comparadas con algunos apuntes para su identificación. Al tratarse de una guía mundial y de tan bajo precio (lo que suele repercutir en el grosor del libro) no le puedes pedir a esta parte una gran cantidad de plumajes distintos o comentarios sobre cada especie. Encuentras lo más básico e importante.


La segunda parte, como casi siempre, son fichas algo más detalladas de cada especie. Lo primero que encuentras es una introducción al grupo de especies que vayan a ser tratadas (Albatros, petreles, pardelas, priones...) en el que te cuentan algunas características generales, tablas para diferenciar las especies... y después las fichas específicas.
En la ficha trata varios aspectos de cada ave: taxonomía (si hay subespecies o no y cuáles son), distribución (acompañada con un mapa), etología, aspecto (
"jizz"), tamaño, plumajes, muda y aspectos para su identificación.


Como ya dejaba entender por el principio a mí la guía me ha gustado bastante. Es un libro interesante de consulta y se pueden pasar buenos ratos leyéndolo. Si además eres un enamorado de las aves marinas, creo que es una buena compra y que no defraudará.


La segunda guía, como se ha visto ya en la foto con la que abría la entrada, era
"The raptors of Europe and the Middle East" de Dick Forsman.


De esta guía había oído hablar muchísimo, y todo eran maravillas, así que cuando quise ampliar mi biblioteca la puse la primera de la lista. No he tenido ocasión de ojearla mucho todavía, pero pinta muy bien. La guía trata un buen número de especies y todas con mucho detalle, dando lugar a unas fichas de lo más interesantes.
Como muchas otras esta guía empieza con unos apuntes sobre cómo observar las aves de las que trata (rapaces en este caso) y sobre muda, plumajes, sexado y demás de las mismas. Luego vienen las fichas propiamente dichas de cada especie.


Abarcan cinco o seis páginas (más en algunas especies) en las que tratan primero los diversos aspectos generales de cada especie: subespecies, distribución (sin mapa) hábitat, población, movimientos (migratorios y de dispersión) y presas y estrategia de caza, y después, los realmente necesarios para la identificación de la especie.


Ésta es la parte realmente extensa de la ficha y la más importante, te indica en qué debes fijarte para identificar el ave cuando vuela en la distancia, cuando lo hace más cerca, cuando está posada, cómo son las partes no emplumadas y cómo diferenciarlo de otras especies similares. Luego pasa a tratar aspectos de la muda para conseguir un datado correcto del ave que estemos viendo. Por último nos da las claves para, en caso de que se pueda, diferenciar macho de hembras.


Justo después de cada ficha encontramos un apartado en el que se reúnen fotos de la especie con comentarios del autor sobre lo que estamos viendo.


De esta otra guía tampoco tengo palabras malas (a lo mejor cuando la haya mirado algo más encuentro algo que no me guste, pero no creo que sea nada importante). Estoy muy contento y muy de acuerdo con quiénes he oído hablar bien de ella (Toño Salazar, José Gómez...). Así que no puedo hacer otra cosa que recomendarla. Vale la pena.

Y esto es todo lo que quería contar hoy.